Destinación real, Versailles y su Castelló invitan a un viaje fuera del tiempo, a las inmediaciones de Paris.
Residencia de los reyes de Paris, sitio altamente simbólico del patrimonio hexagonal, el Castelló de Versailles atraca los turistas internacionales a millares. Con más de 2000 habitaciones ricas de historia, fascina con su gigantismo, la finura de su realización, de sus adornos, esculturas y pinturas decorativas.
Podemos admirar con mucho placer el Castelló del exterior, desde sus suntuosos jardines, y llegar a ser el Rey del Sol o Marie Antoinette, o pasear sobre sus sendas o sobre sus barcas a remos de su gran canal. Un tal sitio a menos de 20 kilómetros de la Capital es excepcional.
En la ciudad, aprovecharía las calles paveadas de la ciudad royal, sus grandes avenidas aireadas y el descubierto constante de monumentos y de un patrimonio arquitectural muy rico.
Su ambiente pueblo, sus mercados y sus restaurantes gastronomicos se añaden a la multitud de atractivos históricos que esconden Versalles, una ciudad única y por eso ineludible.